
Picasso, Cuadros Sinfónicos
Música, pintura y educación para la paz
«Picasso, Cuadros Sinfónicos» es un proyecto cultural, didáctico, educativo y solidario que une la música sinfónica con la pintura de Pablo Picasso. Creado en torno a la obra musical del compositor y director de orquesta Yuri Chugúyev, propone descubrir el universo del pintor a través del sonido, la imagen y la participación activa de los niños.
La composición ofrece un recorrido musical por las emociones y las escenas que evocan las obras de Picasso, así como por las ciudades que marcaron su vida: Málaga, Barcelona y París. Cuadros como Guernica, La familia de arlequines y Los pobres a orillas del mar inspiran un encuentro entre las artes que permite al público acercarse a la pintura desde una nueva perspectiva.
Un proyecto didáctico y educativo
La educación es uno de los pilares del proyecto. Antes del concierto, los niños conocen la vida y la obra de Picasso mediante actividades educativas de artes plásticas. A partir de ese aprendizaje, dibujan sus propias interpretaciones de los cuadros y de los lugares vinculados al artista.
Este proceso estimula la imaginación, la expresión personal y la sensibilidad artística, al tiempo que acerca a los alumnos al patrimonio cultural y a la música sinfónica. Una selección de sus dibujos se proyecta en una pantalla de gran formato durante el concierto, convirtiendo el trabajo realizado en las aulas en parte del espectáculo.
Los niños se convierten así en protagonistas de una experiencia que conecta el aprendizaje con la creación artística y reúne a escuelas, familias, músicos y público.
Un concierto por la paz
El concierto culmina con «La paloma de la Paz», un número final en el que un gran coro infantil se une a la orquesta para cantar por la paz. La célebre paloma de Picasso representa el mensaje de convivencia, tolerancia y entendimiento que inspira el proyecto.
Vinculado a las iniciativas de 100 Ciudades por la Paz y de la Fundación Orden de la Paz, «Picasso, Cuadros Sinfónicos» tiene una vocación internacional y benéfica. Cada celebración invita a la comunidad local a participar en una propuesta que hace del arte una herramienta de educación y encuentro entre culturas.

EL CONCURSO
El concierto «Picasso Cuadros Sinfónicos» se acompañará de la proyección de dibujos elegidos en el concurso.
Pueden participar niñas y niños a través de sus colegios o de forma individual mediante una votación popular.
Dibujando la música de Picasso
La dimensión didáctica y educativa es uno de los pilares de «Picasso, Cuadros Sinfónicos». El proyecto invita a los niños a descubrir la relación entre pintura y música y a formar parte del concierto con sus propias creaciones.
Cada pieza de la obra musical de Yuri Chugúyev está inspirada en un cuadro de Pablo Picasso o en un lugar vinculado a su vida. Estos temas constituyen el punto de partida del trabajo artístico: los participantes realizan dibujos para cada una de las piezas, interpretando con su imaginación las obras y los lugares que la música evoca.
Conocer, escuchar y crear
La actividad comienza con una aproximación a la vida de Picasso, sus obras y las ciudades que marcaron su trayectoria. La observación de las imágenes y la escucha de las piezas musicales permiten explorar cómo los colores, las formas, los personajes y las emociones pueden expresarse también a través del sonido.
A partir de este encuentro, los niños elaboran sus dibujos. Pueden reinterpretar los cuadros desde su propia mirada o representar los lugares relacionados con el pintor. Se busca estimular su creatividad y su expresión personal, al tiempo que se acercan al arte y a la música sinfónica.
Del aula al escenario
El concurso de dibujos reúne estas creaciones en torno a los temas de la obra. Durante el concierto, los trabajos seleccionados se proyectan en una pantalla de gran formato mientras la orquesta interpreta la pieza correspondiente. De este modo, cada momento musical se acompaña de las imágenes creadas por los niños para ese mismo tema.
El aprendizaje se convierte así en una experiencia compartida con las familias, los profesores y el público. Pintura, música e imaginación infantil se encuentran en un concierto que promueve la educación artística, la participación y la cultura de la paz.